Hace dos semanas iba yo al cine, veía Project Hail Mary y escribía sobre ella, claro, no mencione a mi hija freek de la puntualidad un poco histérica porque yo intentaba llegar tarde a propósito… La verdad como mucho estoy un poco cansado por no decir harto de soplarme media hora de anuncios mezclados con trailers.

Si vas con frecuencia al cine seguramente ya concluiste lo mismo que yo; o te aguantas todos los anuncios, o llegas treinta minutos tarde tratando de llegar justo antes de que empiece la película o bueno, que solo tengas que ver uno o dos comerciales.

Revisando las notas de esta semana descubrí que que no soy el único que lo piensa.  

Según The Hollywood Reporter, en CinemaCon, el presidente de Sony Pictures, Tom Rothman, habló sobre esta situación.

Durante su intervención en CinemaCon 2026, Rothman no se anduvo con rodeos. Su mensaje: Si queremos que la experiencia cinematográfica sobreviva, debemos dejar de convertir la asistencia al cine en una obligación para el público.

Sopas!!!…

 La adicción a la publicidad

CinemaCon, la expo donde se reúnen la mayoría de los exhibidores americanos y muchos de otros países es genial porque todos están muy relajados y, a veces, hablan con el corazón. Y lo que dijo Rothman fue uno de los momentos más destacados para mí.

Empezó diciendo

“Lo que voy a decir, lo digo como defensor de las salas de cine de toda la vida. Pero les insto a que tomen decisiones difíciles pensando en el futuro a largo plazo, en lugar de en la salud inmediata de su negocio.  Este es su momento decisivo, con tres objetivos inmediatos”.

En primer lugar, Rothman les pidió a las cadenas que hicieran cumplir las normas sobre las ventanas de exhibición (el tiempo que solo estarán las películas disponibles en el cine). Si bien ese comentario provocó fuertes aplausos, estos pronto se atenuaron cuando habló de los extensos pre-shows, muchos de los cuales ahora duran 30 minutos debido a que se permiten anuncios entre los tráileres.

“Dejen de lado la publicidad. Quienes van al cine ocasionalmente llegan a la hora de la función y odian tener que ver anuncios interminables, algo que no tienen que hacer en casa, donde las películas son gratis”

El problema es un círculo vicioso: los cines muestran más anuncios para compensar la menor asistencia, lo que hace que la experiencia sea menos atractiva, lo que lleva a una asistencia aún menor. ¡O a que la gente llegue tarde a la película! 

Rothman también habló sobre el precio de las entradas.

“La asequibilidad es, sin duda, el principal problema económico para la mayoría de los estadounidenses. Ir al cine debe volver a ser más accesible. Sé que la situación económica ha sido difícil. No los estoy criticando; los apoyo porque muchos de ustedes han realizado magníficas inversiones para modernizar sus salas de cine.”

Y finalmente dijo que este es el mejor momento para hacerlo porque prevé que la taquilla de 2026 será la mejor en años.

“Creo que todos los estudios —y esperamos que el nuestro también— tienen estrenos prometedores», declaró. «Así que este año sería un momento ideal para impulsar mejoras a largo plazo en la experiencia del público. Y como ya he dicho, colaboraremos con ustedes en todo esto, porque los Juegos Olímpicos han añadido recientemente una nueva palabra a su lema: juntos. Debemos cumplir con nuestra parte, y ustedes con la suya, pero juntos, estoy convencido de que la industria cinematográfica saldrá adelante”.

En resumen

Tom Rothman es un defensor acérrimo de las salas de cine, y su enfoque, a veces exigente, surge de la necesidad de sobrevivir.

Fue realmente inspirador escuchar al presidente de un importante estudio cinematográfico hablar con tanta pasión sobre cómo podemos preservar el cine y obtener beneficios de él. El arte y el comercio deben encontrar su equilibrio, y parecía que él se había propuesto como misión lograrlo.

¿Atenderán los cines el llamado de Rothman? ¿Podemos esperar que reduzcan sus lucrativos ingresos publicitarios para mejorar la “experiencia del consumidor”?

Los exhibidores consideran que las reducidas ventanas de exhibición son el verdadero problema, así que agrandarlas y lograr éxitos de taquilla seguro hará que el público regrese a las salas.

Mi apuesta: mientras los cines sigan dependiendo de esos ingresos publicitarios para sobrevivir, el cambio no vendrá solo. Alguien va a tener que parpadear primero.

Déjame saber qué piensas en los comentarios.


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